quiénes somos

Somos un grupo de personas que vivimos en Alcalá de Henares y alrededores.
Por un lado El Árbol de Ayelén es un espacio preparado al que asisten niños y niñas que son acompañadas por adultos acompañantes. Por otro lado es una Asociación que trabaja para que esto sea posible.


Las ramas del árbol (quiénes somos)


La asociación “El Árbol de Ayelén”, formada por madres y padres que llevan a sus hijos e hijas a las actividades de la misma,asumen el compromiso de la
administración y autogestión de las actividades realizadas.
 

La titularidad es privada, encargándose las familias de autofinanciarse para que las actividades sigan adelante.

Somos un grupo de padres que hemos creado una asociación sin ánimo de lucro para gestionar este proyecto porque nos une el deseo de dar a nuestros hijos un lugar dónde puedan crecer y aprender felices jugando y disfrutando de la naturaleza.

El tronco del árbol (La asamblea)

Es el órgano soberano de la Asociación y funciona por consenso. La conforman todos los soci@s, aunque las acompañantes no están obligadas a acudir.

Las asambleas tienen como finalidad, poner en común los temas organizativos que cada equipo de trabajo a estado realizando a lo largo del trimestre, exponer dudas, compartir y dar a conocer al resto los avances y novedades para el buen funcionamiento de la Asociación.




Qué significa "Ayelén"

La palabra Ayelen significa sonrisa, rescatada de la lengua mapuche, nos acerca a la sonrisa que nos imaginamos de este maravilloso árbol, plantado cerca del río Henares y acompañado de huerto, granja y naturaleza, quiere convertirse en el mejor lugar para que los niños jueguen en un entorno libre y natural.

El  Árbol de Ayelén, “El árbol que sonríe”, se muestra alegre, y cree que los cambios son necesarios y posibles.

Es un árbol joven, recién plantado, que de momento tiene agua suficiente para creer que algún día será grande, es también optimista, y confía en la vida, confía en que sus raíces se agarrarán a la tierra con firmeza. Con ellas podrá sonreír a los más pequeños con los que su sonrisa se hará aún más grande. A su lado le gusta que estemos compartiendo este sueño, porque su energía nos guía por senderos de aire y libertad y porque así sus hojas nos recuerdan que está vivo.

También significa un cambio, significa apostar por lo no establecido, por lo no convencional, por lo alternativo. Muchas veces este camino puede dar miedo, pero será un camino seguro, donde los niños podrán ser niños, y hacer lo que mejor saben hacer, jugar, jugar y jugar.